EL BARQUERO

 

Ya echaba de menos pasarme un ratito por el blog.

No he dejado de escribir. NO podría dejar de escribir aunque quisiera. 

Comparto un relato de los que he escrito para un club de Microrrelatos al que pertenezco. ¡A disfrutarlo!





EL BARQUERO

 

 Rober sintió un escalofrío alrededor de la nuca. Aquel lugar le ponía los pelos de punta. ¿Nadie pagó la factura de la luz? No entendía a qué venia tanta oscuridad y por qué hacía tanto frío como en una nevera. Le castañeaban los dientes y no tenía con qué abrigarse. Su atuendo no podía ser más playero: bermudas de flores y camiseta blanca de tirantes. Desentonaba con el lugar y con la gente tan rocambolesca que iba apareciendo en su camino. ¡Porque esa era otra!

Doblando la primera esquina, una mujer decapitada paseaba en un carrito de bebé a su propia cabeza. Le descolocó tanto aquella imagen que ni le preguntó. Poco después, el hombre sin piel le taladró con su mirada y le gritó que si nunca había visto a nadie que se hubiera quitado un padrastro.

 

De pronto, el eco de una voz grave y tenebrosa retumbó por las paredes. ¡ATENCIÓN!, ROBER CALIFORNIA ACUDA INMEDIATAMENTE A LAS PUERTAS DEL AVERNO.

La suya fue una muerte absurda, cayó fulminado por un ataque de risa. ¡Y encima era un chiste malo! Estaba claro que el barquero se equivocó, no podían dejarle allí para toda la eternidad.

Además, ya había pensado en su epitafio: Me río de Janeiro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL MÉTODO FIGUEROA

CONCURSO

CONCURSOS LITERARIOS