EL BARQUERO
Ya echaba de menos pasarme un ratito por el blog.
No he dejado de escribir. NO podría dejar de escribir aunque quisiera.
Comparto un relato de los que he escrito para un club de Microrrelatos al que pertenezco. ¡A disfrutarlo!
EL BARQUERO
Doblando la primera esquina, una
mujer decapitada paseaba en un carrito de bebé a su propia cabeza. Le descolocó
tanto aquella imagen que ni le preguntó. Poco después, el hombre sin piel le
taladró con su mirada y le gritó que si nunca había visto a nadie que se
hubiera quitado un padrastro.
De pronto, el eco de una voz grave
y tenebrosa retumbó por las paredes. ¡ATENCIÓN!, ROBER CALIFORNIA ACUDA
INMEDIATAMENTE A LAS PUERTAS DEL AVERNO.
La suya fue una muerte absurda,
cayó fulminado por un ataque de risa. ¡Y encima era un chiste malo! Estaba
claro que el barquero se equivocó, no podían dejarle allí para toda la
eternidad.
Además, ya había pensado en su
epitafio: Me río de Janeiro.

Comentarios
Publicar un comentario
Deja tu comentario.