LA VIDA ES EFÍMERA

Érase una vez una tía normal... (¡Vaya mierda de frase para comenzar una historia! Bueno, sigo que siempre le doy mil vueltas al comienzo y me lío) Se llamaba... (Ya estamos otra vez, ¿qué nombre le doy a la prota? Uno con gancho, como un personaje histórico o como una estrella de cine ¡Bah!, lo dejo para más tarde) Nuestra protagonista tenía sueños muy reveladores. Rara era la noche que no soñaba. Y siempre se despertaba con la sensación de que sus sueños le querían decir algo. (Ala, ya tengo el principio de la historia ) Un día, ella ( debo ponerle nombre ya, que sino no hay empatía por parte del lector...lo tengo, ¡Rita!, como la Hayworth) Un día, Rita se levantó sobresaltada con dos grandes gotas de sudor cayéndole por la frente. Casi siempre dormía en camisón ligero, aunque fuera pleno invierno. El maldito climaterio hacía que por las noches los sofocos y los sudores se multiplicaran por mil. (Sigo sin entender por qué la menopausia es un tema tabú para muc...